Que graciosa aquella noche
En que odié al mundo
Que graciosa aquella mañana
En la que brindé por el mundo
Que graciosa aquella tarde
En que quise escapar del mundo
Tanto tiempo tardé en entender
Que el mundo no está bajo mis pies
Que el mundo no se respira
No se mira ni se siente
Tanto tiempo en entender
Que el mundo se es
domingo, 2 de noviembre de 2008
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1 comentario:
buena perspectiva...buena forma de ver la situación...saluditos
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